¿En qué consiste un seguro de defensa jurídica?

¿Sabías que para recurrir una multa de 100 Euros debes pagar una tasa de 50 Euros? Desde que el pasado 22 de noviembre entrara en vigor la nueva Ley de Tasas Judiciales, las críticas a esta medida han sido constantes.

Los detractores de esta Ley alegan que dificultará el acceso a la justicia a los ciudadanos con menos recursos económicos. Las tasas se unen a los costos judiciales ya existentes,  como la minuta del abogado, los gastos de procurador, notario… Autónomos, pymes y personas con bajo poder adquisitivo son los principales perjudicados con esta medida.

El pago de tasas es ya obligatorio en todas las órdenes jurisdiccionales de lo civil, todos los ciudadanos (personas físicas) que no sean beneficiarios de asistencia jurídica gratuita, es decir, todos aquellos que superen los 1.100 Euros de ingresos mensuales por unidad familiar, deberá abonar las tasas.

Como excepción, los trabajadores que interpongan demandas tendrán un descuento del 60%. Además, en caso de acumulación de procesos sólo se abonarán las tasas de uno de los procesos.

 

Ejemplos de tasas a pagar:

Para demandar a nuestro vecino por no arreglar un desperfecto, la tasa sería de 318 Euros.

Reclamar una negligencia Médica por valor de 200.000 Euros costaría 500 Euros, y recurrirla 1000.

Para reclamar una compra defectuosa por valor de 5.000 Euros, habría que abonar 305 Euros.

Para reclamar 3.100 Euros a un moroso en una comunidad de vecinos se pagaría 153 Euros.

 

Los seguros de defensa jurídica garantizan, por el pago de una cuota anual inferior a una tasa, el acceso igualitario a la justicia, asegurando la tranquilidad de Familias, autónomos, pequeñas empresas, conductores…

El seguro de Defensa jurídica  protege al asegurado frente a los litigios que pueda tener (procedimientos administrativos, judiciales o arbitrales) , cubriendo los gastos derivados de una intervención en un proceso judicial. Además la mayoría de seguros de este tipo cubren la asistencia jurídica.

Pero un seguro de Defensa jurídica es mucho más. En numerosas ocasiones, debido a desconocimiento, gastos elevados o simple pereza, no emitimos reclamaciones o demandas. Con un seguro de este tipo siempre tendrás un respaldo para estas situaciones, con asesoramiento inmediato y seguimiento del proceso sin invertir esfuerzo por tu parte.

En Alcosegur disponemos de un seguro de defensa jurídica adaptado a tus necesidades, consúltanos y encontraremos el seguro que más se adapte a tus necesidades.

¿Qué son los seguros de baja laboral para autónomos?

En el post anterior hablábamos acerca del Régimen Especial de Trabajadores Autónomos R.E.T.A., con el que los autónomos mantienen parte de sus ingresos en caso de incapacidad temporal o cese de su labor. En este post hablaremos de productos complementarios para que los autónomos obtengan un ingreso adicional con el que cubrir la totalidad de los gastos en caso de baja laboral.

Para un autónomo, dejar de trabajar supone dejar de obtener ingresos, pero los gastos no se paralizan. Como autónomo, ¿Conoces tu realidad ante una situación de baja laboral?

Si como la mayoría de los autónomos cotizas por la base mínima (858,60 Euros), en el supuesto de que padezcas una enfermedad, incapacidad o accidente que te obligue a estar de baja por un mes obtendrías el 60% (del cuarto al vigésimo día) y el 75% (a partir del vigesimoprimer día). Teniendo en cuenta que la cuota de seguridad social que debes de abonar es de 256,72 Euros, te quedaría para el resto del mes menos de 300 euros.

Los autónomos son el colectivo más indefenso en caso de baja laboral. Como hemos visto, una baja supone una importante desprotección económica para el autónomo. Para evitar que esto suceda, diversas aseguradoras ofertan seguros de baja laboral para autónomos. Dependiendo de la edad, del sector y la profesión, estos seguros completarán tus ingresos con un subsidio diario durante todos los días que dure tu incapacidad.

¿Quieres ver unos ejemplos?

Si un peluquero de 45 años sufriera una baja laboral de 30 días por enfermedad, recibiría 1.500 Euros. En el caso de que se tratasen de sus extremidades superiores (que son su principal herramienta de trabajo) cobraría 3000 Euros. Este caso está calculado sobre un subsidio diario de 50 euros.*

Si un mecánico de 45 años sufriera una baja laboral de 30 días por enfermedad, recibiría 1.200 Euros. En el caso de que se tratasen de sus extremidades superiores (que son su principal herramienta de trabajo) cobraría 2400 Euros. Este caso está calculado sobre un subsidio diario de 40 euros.*

Si un odontólogo de 45 años sufriera una baja laboral de 30 días por enfermedad, recibiría 900  Euros. En el caso de que se tratasen de sus extremidades superiores (que son su principal herramienta de trabajo) cobraría 1.800 Euros. Este caso está calculado sobre un subsidio diario de 30 euros.*

*Estos precios constituyen ejemplos y son orientativos.

¿Quieres saber cuánto recibirías tú?

Contacta con Alcosegur Alcorcón (Madrid) o Alcosegur Ávila y cualquiera de nuestros corredores te calculará el precio de tu seguro de baja laboral para autónomos. Buscaremos el seguro que mejor se adapte a tus necesidades.

¿En qué consiste el R.E.T.A. (Régimen Especial de Trabajadores Autónomos)?

El RETA, Régimen Especial de Trabajadores Autónomos, es un sistema de protección para autónomos que se estableció por el Real Decreto 1541/2011 de 31 de octubre (que desarrolla la Ley 32/2010, del 5 de agosto). Este sistema equivaldría a la prestación por desempleo que reciben los trabajadores por cuenta ajena.

Entre los requisitos necesarios para que los autónomos puedan acceder a la prestación están: estar dado de alta en la seguridad social y tener cubiertas las contingencias profesionales*. Tener cubierto el periodo mínimo de cotización que es de 12 meses, estar al corriente del pago de las cuotas y encontrarse en situación legal de cese de actividad. La prestación se abonará una vez solicitada la baja en el RETA debido al cese de actividad siempre que no se haya cumplido la edad de jubilación.

El derecho a la prestación lo reconocerá la Mutua de accidentes de Trabajo y Enfermedades profesionales con la que tenga contratados los servicios el autónomo.

El importe a percibir será el 70% de la cantidad media cotizada, y la duración dependerá de los periodos cotizados durante los dos años anteriores a la solicitud de la prestación.

No se considerará situación legal de cese de actividad el cierre o finalización voluntaria. El Autónomo tendrá que alegar motivos económicos o de fuerza mayor para la interrupción de su actividad. En el caso de los autónomos dependientes (aquellos cuyos ingresos dependen del contrato con un cliente) podrán alegar la finalización del contrato.

La obligación a cotizar de los autónomos comienza el mismo día del inicio de su actividad laboral y permanece mientras el trabajador desarrolla su actividad, incluso durante las situaciones de incapacidad temporal, embarazo,  lactancia natural y otros periodos de baja por maternidad o paternidad. La obligación termina el último día del mes en que el trabajador finaliza su actividad por cuenta propia, siempre y cuando comunique su baja dentro de plazo. En caso contrario, sigue obligado a cotizar hasta el último día del mes de comunicación de la baja, salvo que se justifique el cese en la actividad.

Durante 2013, la base de cotización se situará entre un mínimo de cotización de 858,60 euros mensuales y un máximo de cotización de 3.425,70 euros mensuales

* Las contingencias profesionales son los daños ocurridos en el ámbito del trabajo o en el desplazamiento al mismo, que son consecuencia de la actividad desarrollada en él y que afectan a la salud.

¿cómo prevenir la Degeneración Macular?

¿Cómo evitar la degeneración Macular?

¿Cómo evitar la degeneración Macular?

La degeneración macular asociada a la edad es una enfermedad degenerativa que afecta a la retina y por consiguiente, a la visión. Está considerada como la mayor causa de pérdida de visión y ceguera en mayores de 60 años.  Esta patología produce una lenta pérdida de la visión central (retina macular), que es la que utilizamos para innumerables actividades cotidianas como leer y conducir.

Dentro de la degeneración macular se puede distinguir entre Degeneración Macular Seca, que se produce por la acumulación de drusas (tejidos grasos) bajo la retina, y la Degeneración Macular Húmeda, producida por la acumulación anómala de vasos sanguíneos.

Si bien el avance de esta enfermedad se da en edades avanzadas y su desarrollo no es reversible, es posible prevenir la degeneración de la retina. Es importante acudir a un profesional médico para que realice un examen de nuestra vista, ya que nos podrá informar de cualquier anomalía que nosotros no hayamos detectado. En caso de existir antecedentes familiares con este problema, hay que informar a nuestro médico ya que el riesgo de padecer esta enfermedad es mayor.

El tabaco y los ritmos de vida poco saludables pueden acelerar el proceso de degeneración macular. Una dieta equilibrada rica en hortalizas y un ritmo de vida saludable contribuirá a mantener la salud de nuestros ojos.

El consumo de ácidos grasos omega3, contenido en pescados como el salmón y la trucha,  se ha demostrado como beneficioso contra la degeneración macular. Los antioxidantes como la luteína, la zeaxantina, el betacaroteno y las vitamina C y E o minerales como el zinc también contribuyen a evitar la degeneración ocular.

Los betacarotenos se encuentran en la zanahoria, el melón o las cerezas; las naranjas, fresas o el brécol son ricas en vitamina C; la zeaxantina y la lutenia se pueden encontrar en espinacas o acelgas y la vitamina E forma parte de semillas como las de lino o girasol y frutos como los aguacates. En caso de que el consumo de estos alimentos sea escaso, se puede optar por tomar suplementos alimenticios ricos, siempre con precaución y consultando con un profesional médico.